domingo, junio 18, 2006

Día 10 - 10.00 - Bicicletas con pedigrí



Como luego se verá por las estadísticas, un alto porcentaje de "bajadistas" pertencen al colectivo de los ciclistas (si, los que son capaces de apechugar con la Quebrantahuesos, Paris-Brest-Paris, etc, etc.). Uno se puede imaginar que las máquinas que llevan, sin ser profesionales, alcanzan altas cotas de perfección. Sin embargo, el resto del colectivo también puede tener a gala aportar bicicletas con pedigrí y aquí se muestran dos de ellas. La de Fernando puede presumir de haber participado en la primera bajada, la mía (Pablo) lleva encima el Camino de Santiago o la Zaragoza urbana que recorre camino del trabajo. Las dos, curiosamente, son auténticas Orbeas Donosti.

Día 10 - 9.55 - Primeros lances


El excesivo entusiamo (en hinchar las ruedas) a veces se paga. A Julio le ha reventado la cámara antes de salir (menos mal que no ha sido cuando estaba montado en la bici). Cuando parecía que todos estábamos preparados una pequeña explosión avisaba de que algo iba mal. Los expertos se han puesto manos a la obra y en un santiamen todo ha quedado arreglado.

Día 10 - 9.45 - Puesta a punto


El programa de este año dice que la salida es a las diez. Queda poco tiempo y los ciclistas se afanan en la última puesta a punto de las máquinas: hinchar las ruedas, colocar bolsas, algunas gotas de aceite en la cadena, etc. Hoy nos ha fallado el maestro mecánico, pero su ausencia está más que justificada: de nuevo le han hecho abuelo. A pesar de todo y para celebrarlo a estas horas estará camino de Jaca. Pepe ha salido de madrugada desde Zaragoza para incorporarse un año más (y con un nieto más) a la bajada.

sábado, junio 17, 2006

Día 10 - 9.30 - Nuevo domicilio


Hotel Internacional, Casa Marraco, Villa de Canfranc y Anayet han sido sedes de la bajada en Canfranc. Este año estrenamos Casa Marieta y La Tuca. No he dormido aquí, pero si cené ayer y el ambiente era acogedor y la cena apetitosa. Antes, estuvimos en La Brasa tomando unas cerverzas y Jesús nos invitó para celebrar su cumpleaños. Durante, hizo su presencia la familia Subías-Ginés al completo tras un largo viaje desde la costa catalana. Después, el tradicional paseo hasta el túnel y riego nocturno de las cunetas. La luna, casí llena, dejaba poca intimidad a los regantes.

Día 9 - 19.40 - Ya no es por ahí


Parece como si nuestro destino fuera Casa Marraco, pero ya no es por ahí. Muchos años sus habitaciones nos alojaron y en su bar tomamos fuerzas para emprender la bajada. Sin duda un clásico: su forma afrancesada, su terraza poblada de serbales, el pequeño quitavientos de la puerta, el desnivel de la entrada, el reservado para el billar, ... , y el cartel, sobre todo el cartel, que desprendía un intenso perfume francés (..., salades, cotelettes d'agneau, viande grillée, gâteaux variés, fromages du pais, menu et carte).

Día 9 - 19.30 - Reencuentro


Jose y Julio han subido cuatro bicis más en una pequeña furgoneta. Cuando llegamos a Canfranc están esperando a las puertas de la estación. Se produce el reencuentro de dos históricos "bajadistas".

Día 9 - 19.20 - Canfranc, el mito


En veiticinco años hemos sido testigos de la ruina progresiva de este magnífico edificio y de todo lo que representa. Como muchos colectivos, los aragoneses tenemos nuestros mitos y el Canfranc es uno de ellos. Una de las acepciones que el diccionario trae para esta palabra es la siguiente: persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen. Si el Canfranc no fuera un mito tal vez podríamos viajar a Francia en tren. Una vez dormimos donde ahora sólo se puede ver un bosque de andamios. ¿Cuando el Canfrac dejará de ser un mito?.

Día 9 - 19.10 - Vivimos el curioso fenómeno


Simplemente la vía se disfraza de culebra y serpentea para llegar más alto. Para muchos viajeros pasa desapercibido, porque además buena parte de este tramo el tren circula por un túnel. Para los avisados estos momentos siempre se prestan a la misma broma: ¡Mira, mira! ¡si volvemos a Zaragoza!. Despues, y durante breves instantes, se contempla la magnifica obra de ingenieria (y de sudor humano) que permite vivir el curioso fenómeno.

Día 9 - 19.00 - Debutante


El más joven del grupo contempla el paisaje del Pirineo de una forma nueva para él. Ya conoce estas montañas, pero es la primera vez que sube en el canfranero. Sin darnos cuenta estamos dando el relevo a quienes pueden celebrar algún día L'Bajada.

miércoles, junio 14, 2006

Día 9 - 18.40 - No perderemos el tren


No hay que preocuparse, no perderemos el tren. Llegados a Jaca nos bajamos todos. Hay que esperar a la expedición que baja de Canfranc. Otra estación para el recuerdo pero con una diferencia con la de Ayerbe: aquí se ven las sillas rojas de la pequeña cantina asomando por un lateral. Entran ganas de acercarse (da tiempo) y tomar un buen refresco mientras los trenes maniobran sin prisas.

Día 9 - 18.15 - Al pie de Los Mallos


Hay una colección de montes mágicos que nos acompañarán en la bajada: Collarada, Oroel y Los Mallos de arriba a abajo. Los Mallos, Oroel y Collarada, según subimos en el canfranero. A pesar de que el tren anda despacio por esta parte del recorrido, nos saben a poco los minutos que podemos disfrutar de estos dos gigantes pelirrojos. La situación de la vía, justo en la base, nos proporciona una perspectiva poco habitual.

Día 9 - 18.00 - Estación de Ayer ... be


La estación de Ayerbe, o la estación del ferrocarril del ayer. Si alguna vez el Canfranc sale para adelante se tendrían que dejar sin tocar estaciones como la de Ayerbe, una estación fuera del tiempo. Cuando a los 50 salen las primeras grietas, se necesita un paisaje-vestimenta para arropar el alma. ¡Qué mejor que la estación de Ayerbe para degustar la decadencia que se avecina!. Escenario propio de película de Gary Cooper y de ciclistas que vieron la primera luz el año 56 (o antes).

Día 9 - 17.00 - El vino que tiene Agu ... no es blanco


En la bajada hay aportaciones de todos y de todo tipo. Por ejemplo, el vino que ha traido Agu para degustar mientras viajamos camino de Canfranc. Las estaciones pasan más rápidas que de costumbre y a Huesca llegamos en una hora. Un viaje perfectamente asumible. A partir de aquí no hay que preocuparse por el tiempo, sólo contemplar un espléndido paisaje y degustar el vino que ha traido Agu (que no es blanco) y que en la foto nos ofrece Paco.

Día 9 - 15.30 - Por fin en el canfranero


Jesús va corriendo con la bici atravesando andenes. En la puerta del tren, pequeña composición de apenas tres vagones y tracción diesel, está Agu subiendo las últimas bicis. Angel ha conseguido un permiso para transportar 8 bicicletas. ¡Malos tiempos para el tren+bici!. La verdad es que apenas caben en el reducido espacio del coche central. Tenemos que quitar alguna rueda para poder cerrar la puerta. Me reencuentro con gentes que no veía desde la última bajada de hace 5 años: Paco, Carlos, Chechu (nos vemos con más frecuencia a pesar del destierro) y Pedro. Con algunos nos hemos visto en la cena de Casa Emilio para preparar este aniversario. Una sorpresa: también está Fernando, socio fundador de La Bajada y Antonio, bajador novel pero no por ello menos competitivo como se verá despues. Salimos hacia Canfranc.

Día 9 - 14.10 - Con el tiempo justo


Salgo del trabajo un poco antes de la hora para comprar los altavoces. Voy justo de tiempo, todavía tengo que pasar por casa y cambiarme. He quedado con Auro que me recogerá y me llevará a la estación junto con Jorge. El tren sale a las 15.20, faltan 10 minutos. Llamo a Jesús para que nos saque el billete pero no coge el celular. Finalmente hay suerte, consigo hablar con el Peiro y aseguro los billetes. Llegamos a la estación de Delicias con un margen de tan sólo 8 minutos.

Dia 9 - 10.30 - Me preocupa el sonido


La madrugada anterior he terminado de hacer el ppt pero me preocupa el sonido. Seremos muchos y para que tenga éxito la operación es preciso que la música se oiga bien. Los altavoces del portatil no me parecen suficientes. Paso por el PC BOX que está al lado del trabajo. No llevo dinero encima, pero ya he mirado un equipo que puede ser suficiente.